"cincuentaalgunos"
Me miro al espejo y durante un instante no sé si veo a la mujer que soy o a todas las que fui.
Me miro al espejo y durante un instante no sé si veo a la mujer que soy o a todas las que fui.
Vamos habitando días que nunca terminan de ser lo que eran al despertar. Vamos aprendiendo mientras avanzamos. Vamos cambiando mientras creemos seguir siendo los mismos, mudando de piel mientras creemos conservar la misma forma.
La vida no llamó a mi puerta…, entró sin pedir permiso el día que respiré por primera vez y, desde entonces, ha caminado a mi lado.
Había repetido tantas veces aquella frase que casi era su segunda piel, hasta que un día sintió una extraña resistencia.
- Supongo que llegó el momento de despedirnos.
Durante mucho tiempo creí que las personas se encontraban unas a otras.
Después entendí que no, más bien, que apenas se rozaban.
La encontré por casualidad, escondida entre páginas viejas y polvo acumulado, como si hubiera esperado años a que alguien la leyera.
Echar de menos no es solo cuestión de ausencia. A veces también es echar de más todo lo que se quedó atrás, los recuerdos que llegan sin avisar o las palabras que no encuentran dónde quedarse.
Se dijeron adiós tantas veces que aprendieron a quedarse de otra forma.
La distancia se vuelve insignificante cuando el otro lo significa todo.