Concéntricos

31.05.2026


Durante mucho tiempo creí que las personas se encontraban unas a otras.
Después entendí que no, más bien, que apenas se rozaban.

Cada uno vive dentro de sí mismo como dentro de un planeta cerrado, con su clima, sus mareas, sus estaciones privadas y sus catástrofes diminutas. Hablamos de amor, de amistad, de comprensión, pero casi siempre traducimos al otro a nuestro idioma antes de escucharlo de verdad.

Somos geocéntricos sin remedio.
No en el sentido astronómico, sino en algo peor… creemos que todo ocurre alrededor de nuestras heridas, nuestros miedos, nuestra necesidad de ser vistos. Incluso la bondad suele esconder una forma elegante de egoísmo...
                                           Cuando ayudamos para sentirnos necesarios.
                                           Cuando escuchamos para responder.
                                           Cuando amamos para no estar solos.

Sí, somos concéntricos de nosotros mismos.
Giramos alrededor de un centro invisible que nunca abandonamos del todo. 

Llámalo identidad. Llámalo orgullo. Llámalo supervivencia…. 

Después de todo... ¿qué más da el nombre?, si siempre acabamos regresando al mismo punto, como los planetas obedientes que no saben escapar de su órbita.

Pero a veces ocurre algo extraño…
… una conversación a medianoche,
… una mano que no pide nada,
… alguien que mira nuestro dolor sin intentar corregirlo,
… y por un pequeñísimo instante, dejamos de ser el centro. El mundo se desplaza unos centímetros y descubrimos que existe una gravedad ajena, una órbita distinta a la nuestra.

Quizás amar consista solo en eso, en descentrarse.
En aceptar que el universo no nos debe simetría.
Que los demás no existen para confirmarnos.
Que vivir no es expandir el yo, sino aprender a salir de él.
Y cuesta... ¡como cuesta!, cuesta tanto como tanto cuesta.
Porque nacemos encerrados detrás de nuestros propios ojos y pasamos la vida intentando convertir esa celda en cosmos.

Sí, somos concéntricos de nosotros mismos...
"Y dejé la frase así, torcida a propósito,
porque hay ideas que solo funcionan
cuando el lenguaje también se descentra."
Share