Despedida
La encontré por casualidad, escondida entre páginas viejas y polvo acumulado, como si hubiera esperado años a que alguien la leyera.
La encontré por casualidad, escondida entre páginas viejas y polvo acumulado, como si hubiera esperado años a que alguien la leyera.
Echar de menos no es solo cuestión de ausencia. A veces también es echar de más todo lo que se quedó atrás, los recuerdos que llegan sin avisar o las palabras que no encuentran dónde quedarse.
Se dijeron adiós tantas veces que aprendieron a quedarse de otra forma.
La distancia se vuelve insignificante cuando el otro lo significa todo.
La partida no empezó como algo serio.
Nadie habló de reglas, ni dijo que hubiera algo en juego.
Lo nuestro no fue una despedida, solo un silencio largo.
A ratos, no decir nada es decirlo todo…, hay momentos en los que hablar no aporta nada y callar dice exactamente lo necesario.
Al final, no decir nada no siempre es ausencia… es, también, una forma distinta de comunicar.
¿Crees que los superpoderes existen…?
¡Y claro que creo en el amor...!, pero no en el que se juega en un solo movimiento, en un día, en una fecha marcada en el calendario.
Aquella noche la luna me contó la pequeña historia de dos ladrones que ocurrió un 10 de febrero, y decía así…