Susurros
Se dijeron adiós tantas veces que aprendieron a quedarse de otra forma.
Se dijeron adiós tantas veces que aprendieron a quedarse de otra forma.
La distancia se vuelve insignificante cuando el otro lo significa todo.
La partida no empezó como algo serio.
Nadie habló de reglas, ni dijo que hubiera algo en juego.
Lo nuestro no fue una despedida, solo un silencio largo.
A ratos, no decir nada es decirlo todo…, hay momentos en los que hablar no aporta nada y callar dice exactamente lo necesario.
Al final, no decir nada no siempre es ausencia… es, también, una forma distinta de comunicar.
¿Crees que los superpoderes existen…?
¡Y claro que creo en el amor...!, pero no en el que se juega en un solo movimiento, en un día, en una fecha marcada en el calendario.
Aquella noche la luna me contó la pequeña historia de dos ladrones que ocurrió un 10 de febrero, y decía así…
El amor huele a recuerdo,
a una risa que se quedó prendida en el aire,
a los besos que no piden permiso
y tampoco dejan despedida.
De esos que más que contar con logros, lo hacen con resistencias.
365 días dónde muchas veces hice lo que pude, no lo que quería, y aun así fue suficiente.