Debería...
Los debería" siempre llegan tarde, cuando el momento ya cerró la puerta y apagó la luz.
Entonces golpean, no para entrar, sino para recordarnos que ya pasó. Cuando las palabras dichas no pueden volver a la boca y las no dichas empiezan a pesar.
Se sientan a nuestro lado, con una cortesía incómoda, y empiezan a señalar, uno...









