He conocido una bruja...
He conocido una bruja.
No necesitaba un caldero, le bastaba un escenario vacío.
Tenía la extraña habilidad de señalar fisuras en los demás, y al hacerlo, sembraba en cada uno la sospecha de estar quebrado.
Había en sus palabras un rumor de viento helado, y en sus gestos, la exactitud cruel de quien sabe dónde golpear.









