tedm's

06.05.2026

Echar de menos no es solo cuestión de ausencia. A veces también es echar de más todo lo que se quedó atrás, los recuerdos que llegan sin avisar o las palabras que no encuentran dónde quedarse.

Echar de menos es descubrir la forma del otro en los huecos…
…echar de más es encontrarla incluso donde ya no debería estar.

Y hay algo más difícil todavía, entender que no es falta de querer, sino que todo se quedó desordenado… entre lo que falta y lo que sobra.

Por eso te echo de menos cuando el café se enfría porque no hay prisa que lo acompañe.
Y te echo de más... porque ese instante sigue aquí, ocupando un lugar que ya no es suyo.

Por eso te echo de menos cuando camino despacio, como si pudieras aparecer en cualquier esquina.
Y te echo de más... porque la costumbre de esperarte no se ha ido.

Por eso te echo de menos en los pequeños gestos, esos que hacíamos grandes sin darnos cuenta.
Y te echo de más... porque ahora no caben en ningún sitio.

Por eso te echo de menos cuando me río y tardo un segundo en recordar que ya no estás ahí para preguntarme porqué.
Y te echo de más... porque ese segundo se queda más tiempo del que debería.

Lo hago en el silencio que pesa más que cualquier palabra.
Echo de menos lo que falta, y echo de más todo lo que ese silencio no consigue callar, sin remedio, con la certeza y la razón de que no vas a volver...

Porque echar de menos no es cuestión de ausencia, es aprender a vivir con ella...
... y echar de más es no saber dónde dejar todo lo que permanece.

Te echo de menos incluso cuando no quiero hacerlo… y te echo de más porque repetirlo es la única forma de que no desaparezca del todo.

Quizá sea eso, quedarse en medio… entre lo que ya no está y lo que no termina de irse.

tedm's

Share