El acuerdo

02.06.2026

Y un día... 


- Supongo que llegó el momento de despedirnos.

- Lo sabía desde hace tiempo, pero no quería decirlo en voz alta.

- Nos esforzamos mucho, ¿verdad?

- Sí. Intentamos quedarnos cuando todo nos empujaba a irnos.

- Me duele pensar que ya no compartiré tus latidos.

- Y a mí me duele imaginar el silencio después de tu ausencia.

- ¿Crees que hicimos lo correcto?

- No lo sé... quizás, a veces lo correcto también rompe por dentro.

- Quisiera guardar solo lo bueno...

- Entonces recuerda las risas, los besos... y todas las veces que nos sentimos invencibles.

- Yo quería quedarme un poco más.

- Lo sé. Créeme que lo sé, pero querer no siempre basta.

- ¿Y qué hacemos con las heridas?

- Dejarlas donde tienen que estar, en el pasado, pero nunca en el recuerdo.

- Tengo miedo de olvidarte.

- Y yo tengo miedo de recordarte demasiado.

- Quizás algún día volvamos a cruzarnos.

- Quizás, sí. Pero no como dos corazones que se necesitan, sino como dos corazones que aprendieron.

- Prométeme que algún día dejará de doler.

- No puedo prometerte eso, pero sí que aprenderás a vivir sin esta herida abierta.

- Entonces, ¿adiós?

- No, adiós no... "gracias", hay despedidas que merecen una palabra más amable.

- Entonces..., gracias por haber latido conmigo.

- ... gracias por enseñarme que incluso el amor se puede soltar sin dejar de ser amor. 


Share