Lucecitas.
21.07.2024
Érase un pequeño candil solitario. Iluminando, solo iluminando. Nadie sabe quién lo dejó allí, pero ahí estaba… A veces la penumbra, negra y oscura se acercaba solo con intención de apagarlo, y por momentos lo conseguía, pero curiosamente el pequeño candil volvía a encenderse como por arte de magia…









