A veces me pregunto...
Lo nuestro no fue una despedida, solo un silencio largo.
Lo nuestro no fue una despedida, solo un silencio largo.
A ratos, no decir nada es decirlo todo…, hay momentos en los que hablar no aporta nada y callar dice exactamente lo necesario.
Al final, no decir nada no siempre es ausencia… es, también, una forma distinta de comunicar.
¿Crees que los superpoderes existen…?
¡Y claro que creo en el amor...!, pero no en el que se juega en un solo movimiento, en un día, en una fecha marcada en el calendario.
Aquella noche la luna me contó la pequeña historia de dos ladrones que ocurrió un 10 de febrero, y decía así…
El amor huele a recuerdo,
a una risa que se quedó prendida en el aire,
a los besos que no piden permiso
y tampoco dejan despedida.
De esos que más que contar con logros, lo hacen con resistencias.
365 días dónde muchas veces hice lo que pude, no lo que quería, y aun así fue suficiente.
Los debería" siempre llegan tarde, cuando el momento ya cerró la puerta y apagó la luz.
Entonces golpean, no para entrar, sino para recordarnos que ya pasó. Cuando las palabras dichas no pueden volver a la boca y las no dichas empiezan a pesar.
Se sientan a nuestro lado, con una cortesía incómoda, y empiezan a señalar, uno...
La ciudad amanecía cada diciembre cubierta de luces, bajo la máscara de una sonrisa impostada. Claro, ¿cómo qué no? ¡Era Navidad y había que sonreír!
Los escaparates brillaban, las canciones repetían ilusiones de felicidad casi instantánea y el aire olía a canela y mazapán.
Fue una tarde cualquiera, de esas en que el mundo parece caminar más lento.