Zona de paz

24.09.2026

Hay personas que son lugares.

No importa dónde estén.

Puedes encontrarlas a cientos de kilómetros, al otro lado de una pantalla o sentadas justo enfrente.

Consiguen que te sientas a salvo, porque justo aparecen en el momento que afuera hay demasiado ruido...

Cuando la familia tira de un lado, las obligaciones del otro y tú haces lo que puedes por mantenerte entero mientras dentro nadie parece ponerse de acuerdo contigo.

Hay días así...

Días en los que el cuerpo quiere una cosa, la cabeza recomienda otra y el alma… bueno, el alma suele ir bastante por libre.

Entonces aparece ese lugar...

No necesariamente para darte respuestas.

Ni para decirte qué hacer.

Ni siquiera para arreglar nada.

Simplemente está.

Y puedes dejar allí durante un rato las armas, las explicaciones, las decisiones pendientes y hasta esa absurda necesidad que tenemos de aparentar que podemos con todo.

A veces basta una conversación.

Una tontería.

Una palabra.

O un silencio que, lejos de resultar (in)cómodo, de repente... se acomoda.

Porque también hay silencios que encuentran su sitio.

… en los que no falta nada por decir.

… que no pesan, no preguntan, no exigen.

… pequeños espacios que simplemente se quedan contigo un rato.

Y quizá sea esa una de las formas más bonitas de estar en paz con alguien… poder callar sin sentir la necesidad de llenar el silencio.

Esos que dicen sin palabras "hoy no puedo más" sabiendo que al otro lado nadie va a pedirte que puedas.

Eso también es querer a alguien, supongo.

Convertirse, sin proponérselo, en un pequeño remanso dentro de su tormenta.

Donde no tienes que encajar.

Donde no necesitas defenderte.

Donde puedes bajar la guardia sin miedo a perder la batalla.

Una especie de territorio neutral entre todo lo que debes, lo que quieres y lo que sientes.

Una zona de paz.

Y quizá lo más bonito de esos lugares sea que no necesitan prometerte que estarán para siempre.

Porque hay refugios que no se miden por el tiempo que pasamos sin ellos, sino por algo mucho más simple y hermoso…

por la paz que sentimos cuando volvemos.

Porque hay personas a las que no se llega...

... se vuelve.

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