Mientras me tomo un mate...

23.08.2026

Mientras me tomo un mate pienso en cosas absurdas, en cosas que vienen igual que se van…

Como en las cajas que guardo vacías "por si acaso…", la extraña habilidad que tiene el pelo de ir a su aire, una frase de aquel libro que leí hace tiempo, o en las veces que decimos "ahora voy" cuando sabemos perfectamente que todavía no vamos…

Me tomo uno…

Y sonrío porque, ahora que lo pienso, este relato podría haber sido también el nombre de este blog. Recuerdo cuando buscaba cómo llamarlo, antes de que miisimo fuera miisimo, durante un tiempo estuvo rondándome este nombre,

Mientras me tomo un mate…

Me gustaba.

Quizá porque siempre he pensado que alrededor de un mate caben muchas cosas.

Una conversación. 

Un silencio.

Una confesión.

Un recuerdo.

O simplemente ese pequeño rato en el que me siento y dejo que la cabeza vaya por donde le dé la gana.

Finalmente me decidí por miisimo y aquel nombre se quedó por ahí, guardado...

Como esas cajas vacías que conservamos «por si acaso».

Mira tú por dónde. Al final iba a servir para algo.

Me tomo otro...

Y pienso que quizá hacemos eso con muchas más cosas de las que creemos.

Cosas que pensamos que ya no tendrán sitio en ninguna parte y que, de pronto, muchos años después, encuentran dónde quedarse.

Qué cosas tiene la memoria.

Olvida dónde hemos dejado las llaves hace cinco minutos y, en cambio, conserva el estribillo de una canción durante treinta años.

Mientras me tomo un mate pienso también en cosas que no tienen respuesta.

Por ejemplo, por qué echamos de menos momentos que, mientras los vivíamos, nos parecían completamente normales.

Por qué hay lugares a los que quizá no querríamos volver y, sin embargo, daríamos cualquier cosa por regresar cinco minutos.

O por qué algunas personas dejan de formar parte de nuestra vida, pero no de nuestros pensamientos.

Aparecen sin avisar.

En mitad de una canción.

Con un olor.

En una calle.

Mientras hacemos cualquier cosa.

Un martes cualquiera.

Como si la memoria tuviera sus propias llaves y entrara sin llamar.

Me tomo uno más…

Y pienso en todas las veces que hemos dicho "ya habrá tiempo", como quien consulta una agenda que nadie nos ha entregado.

La vida no avisa de nada.

Simplemente sigue.

Y nosotros con ella.

Mientras me tomo un mate pienso en lo extraño que resulta que pasemos tanto tiempo esperando que ocurra algo importante… como si vivir estuviera siempre un poco más adelante.

Y quizá no.

Quizá estaba aquí.

En aquellos momentos que ahora echamos de menos.
En aquella canción.
En aquella conversación que parecía una más.
En aquel abrazo al que no prestamos demasiada atención porque pensábamos que habría otro.

En aquel martes cualquiera...

Miro el mate.

Se ha quedado frío.

Y sonrío. Y pienso....

Qué manía tiene la vida de pasar mientras estamos pensando en ella.

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