Letras

19.08.2026

Hay días en los que pienso que vivir se parece bastante a resolver un crucigrama.

Igual que venimos al mundo, nos entregan la cuadrícula sin instrucciones y empezamos a rellenarla como podemos... 

Hay respuestas que sabemos enseguida...

Otras que escribimos convencidos y, años después, descubrimos que estaban equivocadas…

Algunas no caben por mucho que intentemos encajarlas…

Letras que tenemos que borrar…

… y definiciones que solo comprendemos cuando ya hemos llenado casi todas las casillas.

También dejamos espacios en blanco, no porque no exista una respuesta, sino porque todavía no dimos con ella.

Y seguimos...

Probamos con tiempo, con éxito, con suerte, con razón.

A veces creemos que la palabra es quedarse y resulta ser marcharse.

A veces creemos que la palabra es perder, y entre letra y letra, resulta ser encontrarse.

A veces creemos que la palabra es olvidar y resulta ser que necesitamos más huecos para aprender a recordar de otra manera.

Pensamos que pone fracaso y unas cuantas casillas después entendemos que decía aprendizaje.

O quizás a distancia le faltan espacios porque la palabra que buscamos es perspectiva.

Muchas veces confundimos costumbre con amor... y otras, amor con permanencia, hasta que descubrimos que hay amores que también saben irse.

Hay palabras que ni siquiera necesitan letras nuevas, solo aprender a colocarlas de otra manera, como magia solo basta desordenarla un poco para encontrar una amiga...

Lo curioso de los crucigramas es que ninguna palabra está completamente sola.
Una letra de aquí resuelve otra de allá.
Una respuesta que parecía insignificante termina dando la pista que necesitábamos para completar aquella que llevaba tanto tiempo vacía.

Y curiosamente con la vida pasa lo mismo..

Hay personas que llegan para regalarnos una letra.
Otras nos cambian una palabra entera.
Hay abrazos que con un soplo de aire fresco despejan varias casillas de golpe, despedidas que nos obligan a borrar respuestas que creíamos seguras y recuerdos que permanecen atravesando nuestra historia de lado a lado del tablero....

Y entre tantas preguntas, tantos intentos y tantos tachones, hay una palabra que aparece una y otra vez…

La encontramos en horizontal.
La encontramos en vertical.
Otras... donde menos esperábamos encontrarla.

Cuatro letras.

Solo cuatro letras.

Y entonces comprendes que quizá nunca se trató de tener todas las respuestas... porque vivir consiste simplemente en ir descubriendo qué palabras merecen quedarse cuando todo lo demás se borra.

Y no sé si resuelve la vida.

Pero cada vez sospecho más que AMOR es la palabra que resuelve el crucigrama...


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