Debería...

25.12.2025

Los debería" siempre llegan tarde, cuando el momento ya cerró la puerta y apagó la luz.
Entonces golpean, no para entrar, sino para recordarnos que ya pasó. Cuando las palabras dichas no pueden volver a la boca y las no dichas empiezan a pesar.
Se sientan a nuestro lado, con una cortesía incómoda, y empiezan a señalar, uno por uno, los instantes que ya no existen.

Debería haber llamado. Debería haberme quedado. Debería haberme ido antes.
Los debería" no gritan… susurran. Y por eso duelen más.

Esa noche todo parecía sencillo. Una conversación cualquiera, un gesto mínimo, una decisión tomada con la prisa de quien cree que habrá tiempo después. Y el tiempo no avisó que estaba pasando por última vez…, y cuando se fue, dejó el eco.

Debería haber escuchado sin pensar en responder.
Debería haber dicho lo que sentía y no lo que sonaba prudente.
Debería haber entendido que el miedo también decide, aunque se vista de silencio.

Los debería" son expertos en reescribir el pasado con la claridad que no tuvimos en el presente. Nos muestran versiones de nosotros mismos más valientes, más despiertas. Versiones que existen solo porque ya no pueden fallar, porque juegan con el partido terminado, con el marcador a la vista y sin riesgo real. Actúan con una seguridad que solo es posible cuando el error ya no puede repetirse.
Pero hay algo tramposo en ellos. Olvidan el cansancio de ese día, la historia que cargábamos, las cartas que teníamos y las que aún no sabíamos usar. Juzgan al ayer con la sabiduría del hoy, y eso es tan injusto...

Con el tiempo aprendemos a mirarlos distinto agradeciéndoles la lección sin aceptar la condena. Porque si existen tantos debería", es porque hubo cuidado..., nadie se reprocha lo que nunca le importó...

Yo ahora, los dejo pasar. Los escucho, tomo nota, y los dejo ir.
Quizás no hice lo que debí, pero hice lo que pude con quien era entonces.
Y hoy, sabiendo lo que sé, tal vez no repita la historia.
O tal vez sí, porque el aprendizaje de verdad no vive en el debería, vive en "la próxima vez", esa que, por suerte, aún no llega tarde…